Hoy en día, el concepto de educación (me refiero aquí a la formal) se define en teoría como un proceso de adquisición de aprendizajes mediante el cual el alumno/a adquiere unas supuestas competencias con las cuales podrá defenderse en su día a día una vez terminado este periodo de su vida. La futura implantación de la LOMCE, minimiza la importancia de estas competencias y las simplifica hasta hacerlas meros instrumentos de destreza con los que no se pretende que el estudiante obtenga un beneficio personal basado en lo intelectual, sino en algo más material y mundano, en algo económicamente rentable, vaya...
En su prólogo, esta ley dice lo siguiente:
"La educación es el motor que promueve la competitividad de la economía y el nivel de prosperidad de un país. El nivel educativo de un país determina su capacidad de competir con éxito en la arena internacional y de afrontar los desafíos que se planteen en el futuro. Mejorar el nivel educativo de los ciudadanos supone abrirles las puertas a puestos de trabajo de alta cualificación, lo que representa una apuesta por el crecimiento económico y por conseguir ventajas competitivas en el mercado global”.
En definitiva, lo que el señor Wert propone, si observamos las palabras en negrita, es que aprendamos para producir, en lugar de por el simple hecho del placer y enriquecimiento personal que aprender produce en sí mismo.
Para conseguir su objetivo de mejorar el sistema, propone centralizar las decisiones sobre contenidos (lo cual elimina la capacidad de cada autonomía o incluso de cada centro de elegir qué y cómo enseñar), dar mayor relevancia a la asignatura de religión (católica), ejecutar reválidas al final de cada etapa educativa (primaria, secundaria y bachillerato)fomentando la competitividad malsana entre alumnos además de, entre otras cosas, orientar la formación profesional a las necesidades productivas del mercado laboral y las grandes empresas, perdiendose así artes u oficios que no "sirvan" para crecer (lo mismo se ha hecho con carreras universitarias como Humanidades o Románicas).
¿En qué posición deja todo esto a la escuela pública?
Claro está que la escuela concertada, con una clara influencia ideológica inherente se verá beneficiada a la larga por todo este proceso dogmático, orientado a hacer de los alumnos meras máquinas de crear dinero dejando de lado el interés por el conocimiento por que sí.
La escuela pública, en cambio, se creó con la clara vocación de integrar a todas las clases sociales existentes eliminando las diferencias y barreras entre ellas, con lo que la orientación claramente económica de la nueva ley acabará con esta idea si tenemos en cuenta que con la actual situación económica (padres deempleados, disminución de cuantías y cantidad de becas, endurecimiento de los requisitos para recibirlas, etc.) solamente aquellas personas en una situación favorable podrán beneficiarse de las teóricas venajas de la misma.
En este nuevo ámbito educativo neoliberal, no cabe pues, según el señor ministro, una escuela que compense desigualdades, se gobierne de manera democrática y que fomente un pensamiento crítico, libre y laico. Rafael S. Ferlosio se refiere a esta "invasión de lo privado en lo público" que en opinión de un servidor, pretende el desprestigio gradual de la institución convirtiéndola en un reducto de asistencia social que resulta incómodo de mantener por que, según el consabido soniquete, "es más costosa y no necesariamente mejora la calidad de la enseñanza".
En resumen, si la LOMCE (o cualquier otro tipo de legislación semejante) acaba aplicándose y la sociedad no se da cuenta de la deriva hacia la que se dirige la educación de nuestros hijos, si no nos percatamos de la necesidad de que la educación es un tema de estado y no de ideología, si no luchamos por revertir esta gran mentira, no nos quedará más que lamentarnos en un futuro no muy lejano. Esperemos que no sea así, ahora sólo queda preguntarse quién puede ayudarnos a solucionarlo. Nos llevan mucho tiempo educando para que no pensemos por nosotros mismos, pero quizás la respuesta la tienen ustedes más cerca de lo que creen.

No hay comentarios:
Publicar un comentario